Along Came a Spider

Hay algunas cosas que no me gustan de esta casa pero una de las principales es la cantidad de arañas que hay.

Todo empezó cuando llegamos a vivir aquí y encontramos un nido de pajaritos atrás del calentador. Los pajaritos tuvieron pajaritos y luego tuvieron más pajaritos y después del verano cerraron la guardería. El año pasado volvieron y repitieron el proceso.

Un par de meses después de que se fueron los pajaritos me asomé a ver el nido y lo ví sospechoso... tun, tun, tun! Como buena procrastinadora que soy no dije/hice nada hasta que la cantidad de arañas que encontrábamos regularmente era mayor a la normal, así que valientemente tomé una escoba y... mandé a Lyn.

Chicharín y yo casualmente teníamos alguna ocupación que no nos permitía alejarnos de la cama así que no pudimos ser testigos del desalojo pero fue algo así:

Lyn, escoba en mano, atacó el otrora dulce nido. Las arañas cobardes iniciaron la retirada dejando sola a su líder. La líder –que según el relato de Lyn grande, muy grande y fea– dispuesta a permanecer en su hogar corrió y corrió hasta llegar detrás de la lavadora donde Lyn pudo cazarla y después de una encarnizada lucha, darle muerte.


Algo similar a esto ocurrió, sólo que en lugar de la luz de Earendil, Lyn usó un encendedor.

Con una curiosa sincronía, Chicharín y yo nos desocupamos al mismo tiempo que Lyn cerraba la bolsa de basura donde yacía el cadáver.

Uno pensaría que ese sería el fin de nuestras tribulaciones arañiles pero uno estaría tristemente equivocado...

Continuará...

2 comments:

::júbilo::haku:: said...

y la continuacion???

satrina said...

=) Pronto, pronto, es que para ese post estoy reuniendo evidencia fotográfica ;)