2008 es un año que no olvidaré fácilmente... sí, ya sé que ya estamos en 2010 y se supone que haga el recuento del 09 pero como no lo hice ahora es el momento ideal de hacerlo... así tenemos 2 recuentos por el precio de 1. Como decía, 2008 es un año que no olvidaré fácilmente porque tuvo ups celestiales y downs infernales.
De enero a junio trabajaba en la escuela de Inglés/centro de adoctrinamiento cristiano y lo único que puedo decir es que la carga de trabajo aumentó hasta llegar a un horario de 6:30 am a 10 pm con hora y media para comer/calificar alumnos. Ni los fines de semana se salvaron, trabajaba sábados y generalmente la mitad del domingo la ocupaba en dormir y el resto del día en vivir aunque sea un poquito.
Como resultado mi vida personal sufrió intensamente, tanto así que Lyn y yo tronamos como chinampina por ahí de mayo. Adiós planes, adiós vacaciones, adiós a todo... Pero no hay necesidad de alarmarse, empezando junio regresamos aunque quedó muy claro que ese trabajo no me dejaba nada bueno salvo monetariamente. Curiosamente, y lo escribo para que quede constancia, en ese momento el dinero no era la felicidad. A finales de junio, con un par de kilos de menos y un déficit de muchas horas de sueño inicié trámites (solicitud, papeleo, etc) para un nuevo trabajo.
En julio me dieron fecha para el primer examen en este trabajo; saliendo del examen fue a la escuela a renunciar. Para beneplácito de mi ego, el director de la escuela trató de disuadirme de la renuncia y me propuso muchas alternativas –incluyendo un mes con vacaciones pagadas– pero como ninguna fue de mi agrado, me mantuve firme a pesar de que me gustaba mucho trabajar en la escuela, lo único realmente objetable era el horario.
Los primeros días extrañé la escuela a rabiar, pero dormí lo que no había dormido en todos esos meses. Y así inicié un nuevo periodo de desempleo. En julio y agosto hice todo lo que no había hecho en un año: visitas al cine, comidas con la familia, leer libros –que no fueran de gramática de Inglés–, vacaciones de fin de semana, caminatas diarias con mi mamá... y a mediados de agosto mi vida empezó a cambiar nuevamente.
Después de no aprobar el segundo examen –el psicométrico, go figure– pensé que tendría mucho tiempo para volver a Blogger, Flickr, Tumblr y demás 'er's para aprovechar el tiempo pero lo único que quería hacer era dormir. Desayunaba y regresaba a seguir durmiendo, comía y dormía un poco más. Vamos, ni las noches/madrugadas que eran mi momento de estar alerta se salvaron. Lo único que quería era dormir. Más o menos al mismo tiempo sentí otras cosas que me hicieron sospechar de un
Un septiembre lleno de náuseas confirmó las sospechas. Decidimos adelantar la boda y cuando mis papás se enteraron de la existencia del Chicharín se emocionaron mucho. Octubre se fue rapidísimo entre un nuevo examen para este trabajo, citas médicas y más náuseas y cuando menos nos dimos cuenta era el día 25, día de la boda. El mes terminó con mi mudanza al Huevito, un departamento chiquito y frío con ganas.
Inicié noviembre con una gripa tremenda y con la noticia de que dice mi mamá que siempre sí, fui seleccionada para el trabajo. Ahora mi preocupación fue qué ropa iba a usar porque la que usaba normalmente ya no me quedaba. En el trabajo me asignaron un lugar en la oficina de RH.
En diciembre le di la noticia del embarazo a mi jefe y mi panza empezó a crecer a pasos agigantados. Los últimos días del mes mientras nos preocupábamos de la ubicación de la cuna del Chicharín notamos que el departamento era perfecto para dos pero uno más no cabía así que teníamos que buscar un nuevo lugar. Fue entonces que encontramos el lugar soñado –kind of– pero eso lo contaré en el recuento del 2009.
En resumen, sí, fue un año extenuante y que me hizo cambiar no sólo físicamente. Según yo, aprendí a ser más fuerte y no depender tanto emocionalmente.

2 comments:
Qué felicidad leerte ! qué bueno que tomaste tu vida y no te esclavizaste a un trabajo que no te daba mas allá de gratificación material. Y ahora con chicharín, me encnató como le llaman, mucha mas felicidad!
Un abrazo enorme y que les siga trayendo mas bendiciones!
Muchas gracias! definitivamente soy más feliz ahora que en esos días y como dices, ahora con el Chicharín se multiplicó la felicidad.
Próximamente la segunda parte del recuento :P
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