Parece que vivir en una de las ciudades más grandes del mundo no es un obstáculo a la hora de encontrar relaciones con personas conocidas con anterioridad, en situaciones y/o lugares nuevos.
* En la secundaria yo estaba en el grupo A y mi amiga Diana tenía amigos en el grupo G, una de ellas era CH. Tenía 1 semana en la prepa cuando reconocí a CH sentada en mi salón, al hacer un cambio de turno, entre 16 grupos le tocó en el mío.
* Siguiendo por la línea escolar, cuando entré a la universidad, el primer día de clases reconocí a Cecilia, compañera de CH en la secundaria sentada unas filas atras de mí.
* Cuando me cambié de casa, un día invité a Be, amiguísima de la infancia a comer, mientras platicábamos en un balconcito asomadas a la calle, Be vió a la vecina del piso superior y dice: mmm, aguas con N, es de cuidado, iba en el salón de al lado en mi secu.
* En otra visita de Be nos enteramos que un vecino del edificio de junto era amigo del novio de su mejor amiga en la universidad.
* Uno de mis primeros posts fue acerca de un lugar en donde trabajé, ahí conocí a muy buenos amigos, uno de ellos al escuchar mi apellido me dice: ay, yo conozco a alguien que se apellida así, es entrenador en tal lado. Mi respuesta: es mi hermano.
* En el museo conocí a Lorena, ella era semi-amiga de la novia de ALA, mi novio de la prepa.
Y así como ese puedo contar algunos casos más, el más reciente sucedió hoy/ayer. Desde hace tiempo yo andaba buscando un dentista porque la que me atendía antes cobraba muy caro y no me gustaba su trabajo. Desde hace más de un mes Lyn sugirió que fuera con su dentista y como una muela empezó a dar lata ayer decidí ir de una vez. Llegué al consultorio -que está a la vuelta del trabajo de Lyn- y toqué pensando: finalmente voy a conocer a la mujer que tiene a Lyn con la boca abierta, duh! En cuanto la doctora abrió la puerta pensé: se parece a Darla.
Darla era una niña con la que yo jugué alguna vez, ahora que lo recuerdo no fueron tantas veces debido a que ella era extremadamente girlie para mi gusto así que siempre acababa dejándola para irme a jugar con los niños. Vivía con su familia en el mismo lugar donde estaba la casa de mi abuelita.
Darla está ligada a la cicatriz que tengo en la rodilla derecha porque ella se raspó la pierna el mismo día que yo tuve la buena suerte de evitar atropellar a dos personas con la avalancha, salvándome de chocar con una reja al detenerne porque mi rodilla se atoró con la parte metálica de una tapa del drenaje. Recuerdo como Darla lloraba y lloraba por su rasponcito mientras yo jalaba mi vestido para ver si podía cubrir la herida para que en mi casa no se dieran cuenta.
Con la sabiduría que me conferían los tres años de diferencia le dije que lo mejor era limpiarnos para evitar infección, ella corrió a su casa y regresó con dos pedacitos de papel de baño mojados con agua. Después de limpiar concienzudamente las heridas alguien sugirió limón para matar a los microbios, de nuevo fue por papel de baño aderezado con gotitas de limón.
Tiempo después ella y su familia se cambiaron de casa a quién sabe dónde, mi mamá quiso comprar esa casa pero al final no lo hizo y algunos años después llegué a vivir a esta casa. Un par de años después mi papá me dice: a quién crees que me encontré en el mercado? A la sra. S, mamá de Darla, viven aquí a unas calles.
La dentista me dijo que podía dejar mis cosas en la silla junto su escritorio. En la pared estaba su diploma: Darla - Cirujano Dentista. ¡Plop! Al preguntarme mi dirección para mi expediente me dice: ay, qué curioso! yo vivo ahí... Si supieras - pensé. Salí del consultorio con la tarjetita que dice que tengo que regresar la semana próxima, eso sí, sin decirle que yo ya la conocía.
