Era septiembre de 1985, faltaban unos días para el terremoto, yo acababa de entrar a 4º año y en menos de una semana ya había puesto a la maestra en mi contra. Se llamaba Martha y dudo ampliamente de su formación y su ética.
Escenario: Escuela Primaria República de Zacasonapan, salón de 4º A unos días antes de celebrar a lo Niños Héroes.
Maestra Martha (escribiendo en el pizarrón): el 13 celebramos a los Niños HérUes...
Satrinita (interrumpiendo): maestra, no se escribe con U, se escribe con O.
MM: ¿cómo con O? ¿así, hérOes? No, está mal.
Para no hacer el cuento largo, al final del día: todos los compañerillos se habían reído de mi "error", la maestra me veía con ojos sulfurosos y yo tuve que escribir en mi cuaderno "hérUes, hérUes, hérUes..." cien veces. Como eso no se podía quedar así, la mestra mandó llamar a mis papás para informarles de mi terquedad –yo siempre he preferido llamarlo perseverancia.
Al día siguiente mis papás le dijeron "ah, qué niña! no se preocupe, ella ya aprendió" pensando que así calmarían a la bestia pero no funcionó porque la vieja rencorosa me culpó de todas las travesuras del salón durante todo el año. Claro que esta situación no impidió que unos años después ella asumiera el crédito por las calificaciones que me hicieron ganar premios y diplomas.
Forward al tiempo actual. En el trabajo hay una maestra... bueno, hay varios cientos pero ésta en particular está en mi oficina; se llama Martha. Desde el año pasado que llegué a trabajar aquí he tenido algunos problemillas con ella pero pensé que con algo de paciencia la libraba, luego dije: "debe ser la senilidad" pero acabé dándome cuenta que la viejilla es amargada y mala leche.
No hay semana que no cause problemas con este o con aquella, y no pierde oportunidad para expresarme su rechazo de maneras tan infantiles que ya estoy empezando a creer eso de que la vejez es un regreso a la infancia. Pero para que se vea que de mi parte no hay rencor, le voy a pedir que sea la madrina del Chicharín.
Moraleja: si te llamas Martha y eres maestra, segurito eres mala leche, rencorosa y vengativa.

